
Brick, Usa 2005 Dir. Rian Johnson
Habría que dejar las cosas claras desde un principio, un servidor no soporta la mayoría de productos que salen de la factoría Sundance, tan plagados de supuestas familias disfuncionales o protagonistas de rebuscadas patologías. Y suscribo enormemente cuando se aplica despectivamente el término (post)postmodernismo a la mayoría de films, que necesitan cambiar infinidad de veces de plano y escoger angulos rebuscados de cámara para crear un poco de interes en la gran mayoría de aburridas mentes que conviven en este mundo tan dominado por lo audiovisual, pero caben excepciones, como ya pasó con la reivincable Donnie Darko de Richard Nelly.
En estos casos contados, parece crearse un lenguaje que habita entre el uso de los elementos con los que convivimos (la publicidad, los videojuegos…) y apoyarse narrarando desde otro prisma historias que todos conocemos pero que son inmortales.
Y creo que es el caso de esta excelente película, Brick es un film con un argumento mil veces visto: Brendan (un sorprendente Joseph Gordon-Levitt) busca a su exnovia desaparecida Emily (Emilie de Ravin), los dos van al instituto todavía, con la ayuda del superinteligente Brian (Matt O´leary) rebuscará hasta dar con las claves del caso de la desaparecida, deberá seducir a la femme fatale del instituto Laura (Meagan Good), pelearse con matones, engañar al camello más importante de la ciudad, The Pin, (recíen salido de una novela de Poe) hasta dar con todas las claves del misterio y poder hacer justicia.
Una de las claves del buen funcionamiento de la película es la labor de la dirección de actores, todos salidos recientemente de la televisión (desde la serie Cosas de Marcianos a Lost, pasando por Heroes), personajes que están en el instituto, hablan y se comportan como recien salidos de una novela de Dashiel Hammet. Destaca por encima de todo la (impresionante) labor del director de fotografía (Steve Yedlin), con algunas escenas de exterior sublimes, la pictórica playa o el amenazador túnel donde se encuentra un cadáver, y especialmente los interiores (por favor, ¿Por qué alguien no escribe un libro sobre la influencia que ejerce David Lynch en casi todos los directores jóvenes?) donde la mayoría de veces sólo se ilumina con un punto de luz principal.
El director se reserva momentos de cierta ironía (cuando la madre de The Pin sirve zumo) o momentos realmente cinéfilos como la esencia de Laura Palmer sobrevolando todo el film o el (evidente) homenaje a El halcón maltes.
Es cierto que en ocasiones Johnson(que a nadie se le olvide, es su primer largo) abusa de los primeros planos o se deja llevar por un montaje que hacia el nudo baja el ritmo pero creo que es mucho más estimulante que cualquier teen movie que se haya podido ver procedente de los USA, o sin caer en el experimento hueco que es ELEPHANT de Gus Van sant.
Hay que destacar también el sonido y la banda sonora, el diseño del sonido es excelente para una producción de tan solo medio millón de dólares, y tiene una banda sonora que produce una ambientación realmente excelente.
Ciertos críticos han dicho de ella que se pierde en la forma, pero creo que tal y como las grandes películas del género negro estaban muy influenciadas por el teatro de Shakespeare o los mitos grecoromanos, la cerrada estructura del noir se amolda perfectamente a los problemas juveniles de los chicos de instituto. ¿nadie se acuerda de cuando la pérdida del primer amor era el centro de tus problemas o cuando conseguir ser invitado a una fiesta y probar tus primeras drogas blandas era en todo lo que pensabas?
Siempre pasado por la batidora del postmodernismo, claro.
Habría que dejar las cosas claras desde un principio, un servidor no soporta la mayoría de productos que salen de la factoría Sundance, tan plagados de supuestas familias disfuncionales o protagonistas de rebuscadas patologías. Y suscribo enormemente cuando se aplica despectivamente el término (post)postmodernismo a la mayoría de films, que necesitan cambiar infinidad de veces de plano y escoger angulos rebuscados de cámara para crear un poco de interes en la gran mayoría de aburridas mentes que conviven en este mundo tan dominado por lo audiovisual, pero caben excepciones, como ya pasó con la reivincable Donnie Darko de Richard Nelly.
En estos casos contados, parece crearse un lenguaje que habita entre el uso de los elementos con los que convivimos (la publicidad, los videojuegos…) y apoyarse narrarando desde otro prisma historias que todos conocemos pero que son inmortales.
Y creo que es el caso de esta excelente película, Brick es un film con un argumento mil veces visto: Brendan (un sorprendente Joseph Gordon-Levitt) busca a su exnovia desaparecida Emily (Emilie de Ravin), los dos van al instituto todavía, con la ayuda del superinteligente Brian (Matt O´leary) rebuscará hasta dar con las claves del caso de la desaparecida, deberá seducir a la femme fatale del instituto Laura (Meagan Good), pelearse con matones, engañar al camello más importante de la ciudad, The Pin, (recíen salido de una novela de Poe) hasta dar con todas las claves del misterio y poder hacer justicia.
Una de las claves del buen funcionamiento de la película es la labor de la dirección de actores, todos salidos recientemente de la televisión (desde la serie Cosas de Marcianos a Lost, pasando por Heroes), personajes que están en el instituto, hablan y se comportan como recien salidos de una novela de Dashiel Hammet. Destaca por encima de todo la (impresionante) labor del director de fotografía (Steve Yedlin), con algunas escenas de exterior sublimes, la pictórica playa o el amenazador túnel donde se encuentra un cadáver, y especialmente los interiores (por favor, ¿Por qué alguien no escribe un libro sobre la influencia que ejerce David Lynch en casi todos los directores jóvenes?) donde la mayoría de veces sólo se ilumina con un punto de luz principal.
El director se reserva momentos de cierta ironía (cuando la madre de The Pin sirve zumo) o momentos realmente cinéfilos como la esencia de Laura Palmer sobrevolando todo el film o el (evidente) homenaje a El halcón maltes.
Es cierto que en ocasiones Johnson(que a nadie se le olvide, es su primer largo) abusa de los primeros planos o se deja llevar por un montaje que hacia el nudo baja el ritmo pero creo que es mucho más estimulante que cualquier teen movie que se haya podido ver procedente de los USA, o sin caer en el experimento hueco que es ELEPHANT de Gus Van sant.
Hay que destacar también el sonido y la banda sonora, el diseño del sonido es excelente para una producción de tan solo medio millón de dólares, y tiene una banda sonora que produce una ambientación realmente excelente.
Ciertos críticos han dicho de ella que se pierde en la forma, pero creo que tal y como las grandes películas del género negro estaban muy influenciadas por el teatro de Shakespeare o los mitos grecoromanos, la cerrada estructura del noir se amolda perfectamente a los problemas juveniles de los chicos de instituto. ¿nadie se acuerda de cuando la pérdida del primer amor era el centro de tus problemas o cuando conseguir ser invitado a una fiesta y probar tus primeras drogas blandas era en todo lo que pensabas?
Siempre pasado por la batidora del postmodernismo, claro.
Andy Martínez

